Cuando pensamos hacer obras en casa, el verano es la época que primero nos viene a la cabeza. Sin embargo, hay reformas más frecuentes en invierno que nos permitirán disfrutar de los resultados cuando llegue la época estival. ¡Así podrás desconectar las próximas vacaciones!

Algunas de las mejoras que suelen realizarse en los meses más fríos son:

El aislamiento térmico

La mejora del aislamiento en la vivienda es clave para sentirnos a gusto en su interior. El invierno es una época ideal para asegurarnos de que está en condiciones óptimas y detectar posibles fallas.

Para ello, es importante saber el tipo de aislamiento que necesitamos. Según las condiciones meteorológicas de nuestra región, los materiales para revestir techos y paredes variarán para adaptarse a las necesidades del inmueble.

Calefacción por suelo radiante

Los sistemas de calefacción por suelo radiante ofrecen un plus de confort en nuestro hogar durante los meses más fríos, además de consumir mucho menos que otros tipos de calefacción.

A través de unas tuberías que se instalan bajo el suelo, el agua caliente circula bajo nuestros pies calentado la estancia de abajo hacia arriba.

Este tipo de reforma de interior es ideal para hacer después del verano. Para instalar el suelo radiante hay que levantar primero el suelo de la vivienda, por lo que muchas personas deciden aprovechar la ocasión para renovarlo a la vez.

Los pisos de azulejo, cemento pulido o piedra son buenas opciones. La madera también es una alternativa viable, pero debes asegurarte de que se adaptará a los cambios bruscos de temperatura sin sufrir daños.

Cerramientos

Disfrutar de un día lluvioso en tu balcón o de una soleada mañana de invierno sin pasar ni una pizca de frío, es posible. Los cerramientos permiten aislar térmicamente terrazas y balcones para disfrutar de estos espacios en cualquier época del año. Además, con ello mejoramos el aislamiento del resto del hogar. ¡Combo!

Las reformas en el hogar transforman el espacio que habitamos, haciéndolo más acogedor y práctico, ¡también en invierno! Quién nos iba a decir que estos meses eran adecuados para una reforma… ¿Interesante, verdad?  Y ahora, ¡manos a la obra!